Aqui un ejemplo de una experiencia
domingo, 1 de noviembre de 2009
sábado, 31 de octubre de 2009
¿Cómo está afrontando la institución escolar este fenómeno?

En principio las escuelas no disponen de los recursos y medios suficientes para poder desarrollar adecuadamente procesos educativos apoyados en estas nuevas tecnologías, ni el profesorado conoce y domina la tecnología como para usarlas provechosamente con fines pedagógicos. Por eso la escuela está quedándose rezagada respecto a los vertiginosos cambios que se están produciendo en el seno de nuestras sociedades. En cualquier caso, la formación debe ser el proceso que preceda a esa incorporación, siempre que ello sea posible, ya que las NTC, por su propia naturaleza, no siempre lo permiten.
Y de cara al profesorado, la aplicación de las tecnologías a la educación pasa, inexcusablemente, por la formación.
Las NTC y sus potencialidades nos retan a la creación de espacios educativos, sean presenciales o virtuales, que promuevan la interacción personal, el debate plural, la reciprocidad inmediata y completa de los intercambios, la pluralidad de los puntos de vista, las relaciones directas entre maestros y alumnos. Lo más frecuente es proponer los medios tecnológicos como posibles instrumentos didácticos poniendo el énfasis en las habilidades necesarias para su eficiente utilización. Pero no nos preguntamos sobre los modelos pedagógicos idóneos o convenientes para el uso de estas tecnologías, ni los modos más adecuados para su introducción en los currículos.
Hemos de ser conscientes de que el modelo social, cultural y curricular de escuela estará por encima de lo que las nuevas tecnologías permitan en cuanto a innovación o creación de nuevos entornos o espacios educativos. Los métodos y estrategias docentes que utiliza la escuela en su tarea diaria, también determinarán el tipo de tareas que posteriormente establecerán con las nuevas tecnologías, porque éstas por si mismas no suponen innovación. Es más, también a veces, sirven para reforzar comportamientos conservadores y escasamente participativos, colaborativos y democráticos. Las escuelas que deseen afrontar con éxito los cambios necesarios para afrontar con éxito la innovación que supone adecuarse a la sociedad de la información, deben hacerlo en grupo, formando conjuntos de escuelas que apuesten por un futuro común, compartiendo recursos.
Los sistemas de videoconferencia, Internet y otras tecnologías ponen por primera vez al alcance de cualquier grupo de centros la posibilidad de compartir profesores y materias, de intercambiar materiales, de diseñar actividades conjuntamente, de trabajar colaborativamente. Sin cuestionar una idea general como la que postula un encuentro más decidido e intenso entre las nuevas tecnologías y la educación, me parece que también hay que prestar atención a otra serie de condiciones sociales, políticas y culturales que lo enmarcan y configuran, seguramente, con diversos sentidos y consecuencias.
Un nuevo sistema educativo para una realidad nueva
Bernabeu dice que hay que tener en cuenta:
1. Desarrollo de un nuevo tipo de sociedad, que funciona desde lo continuamente nuevo sobre lo permanentemente obsoleto, que incorpora tecnologías y medios que sacan a la luz viejos problemas éticos y nuevas preocupaciones sociales. Continuos flujos de información con mensajes entremezclados y cambiantes en una situación de estructura comunicación global. Se precisa de nuevos conocimientos, capacidades, habilidades para interpretar la función y el significado de los medios
2. Aparición de un nuevo tipo de alumno, que necesita grandes dosis de motivación para aprender y a quien le aburre una explicación teórica tradicional. Es un alumno que se ha socializado en un mundo de imágenes y que se ha instruido con el a/v. Exige un replanteamiento de las estrategias pedagógicas y didácticas.
3. Necesidad de un nuevo modelo de escuela, que desarrolle su tarea desde un principio educativo anticipatorio, capaz de reconocer los cambios y darles una réplica efectiva. Una escuela que ha de vertebrar las necesidades de comunicación y educación.
La clave está en cómo insertar la escuela en un ecosistema comunicativo, que es a la vez experiencia cultural, entorno informacional y espacio educacional difuso y descentrado. Para que aprender siga guardando su encanto.
Esta nueva estructura comunicativa no ha de ser “una fotocopiadora de la realidad”, sino que debe suministrar las herramientas para una interpretación crítica y autónoma de la información y de la realidad misma. Para ello se debe apoyar en:
1. una renovación seria para ser creíble
2. clarificar objetivos para ser transparente
3. aportar contenidos relevantes
Claves del sistema escolar tradicional que se empiezan a tambalear en la SDI:

1. La escuela ya no es la depositaria privilegiada del saber o, al menos, no del saber socialmente relevante. Ésta es ya una fuente más entre las demás que compite con otras de enorme poder.
2. Las escuelas no son los ámbitos privilegiados de transmisión de la Educación. Los MDC, ciudades, modas y grupo de iguales se convierten en los más poderosos sistemas educativos del momento.
3. La escuela es, tal vez, la institución más eficaz para la enseñanza de la lectoescritura, pero está quedándose atrás hoy en día en la promoción de la nueva alfabetización de la SDI: la del lenguaje a/v y de la informática.
4. En este contexto, los profesores ya no son considerados los maestros que atesoraban todas las habilidades y sabidurías. Los estudiantes disponen ya de muchas fuentes con las que contrastar e incluso poner en duda el saber de sus profesores.
5. Las escuelas ya no disponen de los únicos instrumentos para la producción y sistematización del saber, o los han perdido relativamente. Sus bibliotecas se han quedado cortas comparadas con las que disponen los propios estudiantes en sus hogares o la que representa Internet. Su tecnología se ha quedado obsoleta.
6. Los profesores continúan usando el viejo estilo de aprendizaje libresco que no toma en cuenta las necesidades de la vida cotidiana.
7. Hay un desfase entre lo que demanda el entorno social y lo que los centros educativos están en condiciones de ofrecer.
Los orígenes de la institución escolar y su mutación


La escuela y los centros de enseñanza fueron durante siglos instituciones que gozaban de la hegemonía de la instrucción y del saber en la comunidad. En ellos residía el conocimiento que el cuerpo de profesores administraba a los estudiantes que aceptaban sus reglas. Fuera de las escuelas, la producción y circulación del saber era muy escasa. Este monopolio de la instrucción se articulaba en base a las técnicas de la lectoescritura y de la interpretación textual.
Mientras hubo escasez de documentos y de depósitos de conocimiento, los espacios escolares y educativos fueron lugares privilegiados. Pero a medida que la tecnología permitió aumentar la capacidad de multiplicar textos, el papel de la escuela se iba ensanchando y adquiriendo una función unviersalizadora.
En un movimiento progresivo, que va desde la invención de la imprenta hasta Internet, la escuela ha sufrido una mutación. La tradición escolar empieza a vivir el asedio de un nuevo mundo.
Con la aparición de la Sociedad de la información, las fuentes de saber se multiplican, se expanden y se difunden. Se ha producido una explosión de información y conocimiento que ha desbordado a los centros educativos. Las escuelas y universidades ya no son los únicos centros de racionalidad y del progreso científico o social, ni los únicos que controlan la distribución del saber social. La escuela encuentra competidores poderosísimos. Son los medios de comunicación masivos y no las escuelas ni los centros educativos tradicionales, los que se están convirtiendo en el ámbito privilegiado de la transmisión del saber actual. Además, influye también el hecho de que las nuevas redes mediáticas están penetrando en los centros educativos creando nuevos ambientes de percepción y construcción del conocimiento.
Está surgiendo un nuevo escenario que, dominado por los medios y las comunicaciones, se está encargando de generar la mayoría de los aprendizajes socialmente relevantes.
La educación en la sociedad de la información

La educación en general y la educación superior en particular, han presentado cambios en cuanto al uso de nuevas herramientas para inducir el aprendizaje significativo. Esto ha sido gracias a las nuevas innovaciones tecnológicas, la telemática e informática, entre otras.
El grado de complejidad que han adquirido las nuevas tecnologías y la dinámica de cambio en que se ofrecen, obligan a un cuidadoso tratamiento de reflexión pedagógica para derivar de ella una metodología capaz de abarcar, en alguna medida, su difícil estructura y precisar su bastante inaprensible proceso.
Esta necesidad se acentúa al tratarlas desde la perspectiva pedagógica, la cual posee, una dimensión prospectiva, consustancial a la tarea educativa, es decir, se educa esencialmente desde el presente para el futuro. Además el avance científico y técnico plantea un reto permanente de continuada actualización y justifica los ensayos y estudios prospectivos sobre educación, que traten de definir las consecuencias de las acciones y de las decisiones de hoy para la escuela del futuro.
En verdad que el sistema educativo no es precisamente un ambiente en el que la tecnología tenga un papel relevante para las tareas que allí se realizan. Es más, sus practicantes, tradicionalmente y salvo honrosas excepciones, se han mostrado bastante reacios a incorporar novedades en el estilo de hacer las cosas.
Sin embargo, la actual revolución tecnológica afecta ya a la educación formal de múltiples formas, el problema está en discernir con alguna claridad las opciones que deben tomar los sistemas educativos y seleccionar las repercusiones previsibles que sobre ellos puedan ejercer los avances que incorpore la sociedad.
Las NTC requieren un nuevo tipo de alumno:“Alumno más preocupado por el proceso que por el producto, preparado para la toma de decisiones y elección de su ruta de aprendizaje, preparado para el autoaprendizaje, lo cual abre un desafío a nuestro sistema educativo, preocupado por la adquisición y memorización de información, y la reproducción de la misma en función de patrones previamente establecidos”.
Aunque el alumno, en estos momentos, se encuentra de sobra preparado, son los profesores los que han de trabajar en una nueva configuración del proceso didáctico, en el que el saber no tenga por qué recaer en el profesor y la función del alumno no sea la de mero receptor de informaciones.
Durante los períodos de cambio conviven ideas, principios y valores, sistemas y medios de comunicación, procedentes de la cultura antigua y de la nueva. Durante un tiempo, los viejos principios, modelos y sistemas se niegan a dejarse contaminar. Mientras lo antiguo se resiste a desaparecer o a cambiar, lo nuevo no encuentra su lugar específico, cómodo y definido. Parece que nos encontramos ante una nueva manera de conocer, a través de las tecnologías audiovisuales, pero el cambio no es sólo del papel al libro electrónico. Existe otro cambio que afecta al modo como se organiza la información, e incluso a cómo se codifica. Y, por ello, al modo como conocemos.
En el ecosistema de las comunicaciones, como en todos los ecosistemas, la integración de un elemento nuevo comporta la transformación de todo el sistema. De ahí la resistencia al cambio. Los demás elementos se ven obligados a resituarse. Sólo así el ecosistema vuelve a encontrar su equilibrio. Es desde esta óptica como tal vez haya que analizar las relaciones entre la escuela y los nuevos medios que envuelven a las instituciones educativas.
Pedagogía y nuevas tecnologías
La Sociedad de la Información y del Conocimiento

La sociedad de la información, también llamada sociedad del conocimiento o sociedad tecnotrónica, se caracteriza por ser un espacio en el cual la adquisición, procesamiento, organización, almacenamiento, recuperación, utilización, monitoreo, distribución y venta de información, conforman actividades prioritarias para la economía de los países que las fomentan, debido a su alto índice de generación de valor agregado.
El advenimiento de la sociedad de la información fue consecuencia del desarrollo científico - tecnológico, especialmente en las áreas de la Informática, Microelectrónica, Optoelectrónica y las telecomunicaciones, cuestión que hizo posible la aparición de tecnologías avanzadas denominadas Nuevas Tecnologías de la Información.
El advenimiento de la sociedad de la información descansó en el grupo de transformaciones científicas y tecnológicas que ocurrieron en los países más industrializados. Aparece una sociedad cada vez más industrial, básicamente alfabetizada, claramente antijerárquica, de participación ciudadana e intensamente comunicada.
Es de esperarse que ante un nuevo tipo de sociedad con retos cada vez distintos y mayores, el ciudadano deba educarse con la finalidad de estar preparado para esos cambios constantes que acarrea la permanente actualización. Por consiguiente, los docentes, que son los profesionales encargados de contribuir en esa formación, deben prepararse para tal labor, de acuerdo a las exigencias del entorno y al ritmo de los cambios sociales, cuestión que incluye la globalización de los saberes.
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